miércoles, 31 de diciembre de 2008

Fin de Semana estupendo


Me he acordado de una anécdota recordando las primeras veces que fuí a surfear en invierno.Fué con un colega de la adolescencia, ahora es maestro y vive en Tarifa, César, de Granada, lo conocí porque veraneaba en Rota y fué el que me enseño a hacer windsurf.
Céza, como yo lo llamo, también hacía surf, o por lo menos lo intentaba, como yo. Quedamos los últimos días del año, sería un 28 de Diciembre, cuando llegamos a Rota y hacia una de esas levanteras, que ya llevo tiempo sin ver.
Exagerando algo,era una levantera de mar arbolada, recuerdo ese término de la escala Beaufort porque ya desde pequeño se lo escuché a mi padre, gran aficionado de la mar, y de lo que en ella acontece, aunque discrepamos en torno a los deportes naúticos, a él le gusta más el windsurf, dice que es más bonito que el kite. A lo que iba, mar arbolada comprende de 35 a 40 nudos, las espumas de las olas comienzan a volar y disminuye bastante la visibilidad. La arena volaba también, solo la he visto volar así en una playa prohibida para navegar de Barbate, la playa de los militares, de susto...Bueno, pues pensando, debemos estar locos, pero que más dá, amos a echarle huevos...y ná, palagua. ¿Palagua? aquello era imposible, el equipo, tabla y vela, salía volando por encima de los hombros antes de tan siquiera llegar a la orilla, hablo de tablas de olas cortas y velas enanas de temporal. A mi se me cortó el rollo de momento, mi gran proeza se redujo a lo siguiente; tal cual me introduje en el agua, una ola orillera de un metro sin exagerar (era de las pequeñas) y sin base, era ola asesina orillera sin pared, de las que te aplastan literalmente, y eso ocurrió.Fue una pasada, escuché; puuummm!!!y ya solo pensaba en salir, salí a cuatro patas, con dolor de cabeza y gran pitido en los oidos, por supuesto la tabla y la vela a tomar por culo, revoleadas por la orilla merced del maretón.Los cabrones de mis colegas al principio se rieron, cuando vieron que no hablaba del dolor ,ya se callaron. Los dos se metieron y fueron revoleados en la primera o segunda ola orillera, pero con peor suerte porque se partieron sus velas...
Ya en la orilla comentábamos la jugada como los que regresan de la guerra. Y es que la levantera era imponente y el mar era maretón cabrón.
De lo lejos llegaba surfeando alguien con gran habilidad, con los mocos pegados en la cara junto con arena incrustada lo veíamos y no dábamos crédito. Era increíble, además llegaba a la orilla, trasluchaba, se marcaba surfeada en la ola y volvía hacia dentro donde se perdía rápidamente.
Además es que se tiró toda la tarde navegando y cuando salió lo primero que hizo tras cambiarse fue pedirnos un cigarrillo. Conforme se lo fumaba miraba al horizonte y, con los ojos rojos nos comentaba, con su peculiar forma de contar las cosas, que el seno de la ola no era como se lo esperaba o algo así.
Un verdadero lobo de mar, pensé...¿Sabéis quien era? Pues Manoloerderota, antes conocido por manoloerdejeré. Fue el primer día que lo conocí, y recuerdo que también hablaba mucho sobre el térmico...mis colegas y yo nos tiramos varios veranos intentando dilucidar el significado de tan interesante y enigmático término, y, a día de hoy, seguro que no nos ponemos de acuerdo. Será tema único en uno de los artículos de este blog. El caso es que si nos referíamos a Manolo, lo llamábamos el térmico.

Al día siguiente, con ganas todavía decidimos hacer surf porque no había viento, lo que si estaba el mar bastante bravo y embrutecido a la par que desordenado.
Con bastante frío nos encaminamos hacia Pegina, una de esas playas míticas que las viejas leyendas locales señalaban como spot desconocido ó area 51 del surf para las tribus forasteras...y lugar recóndito y sagrado para algunos locales.
Llegamos a eso de las 12 y nos cambiamos rápidamente, el frío era de espanto, uno de los últimos días del año.
A la ssesion se unió un colega francés llamado Francesco, franchesco vaya, que invitó el Céza. Ya decididos tuvimos primero que caminar unos setenta metros de rocas afiladas y el comienzo del agua era superinaccesible por culpa de las espumas orilleras de medio metro.
La resaka era fuerte y el viento en calma , tratábamos de introducirnos hacia adentro pero el mar nos escupía una y otra vez, las olas te echaban fuera y nos desgastaban físicamente.
Al rato ya fui capaz de ir algo hacia adentro, veía partir olas estupendas y limpias delante mía, como a 50 metros, pero por más que nadaba nunca llegaba, era como una ilusión óptica. Mis colegas iban juntos y cada vez mas lejos, como derivando, una de las veces que los ví ya eran puntitos negros en el agua de lo lejos que estaban.
Ya había pasado un buen rato y como no lograba cabalgar ninguna ola decidí salirme, y ahí es cuando empezó el agobio. Cuando estaba llegando a la orilla noté como estaban rompiendo las olas contra las afiladas rocas y me imaginé yo en medio, así que decidí unirme a mis amigos, nadé hacia ellos, paralelo a la orilla, pero no los alcanzaba e intuí que mi empresa tornaba ciertamente negra porque tenía que alcanzarlos o llegar a la orilla, cosa que no parecía fácil.
Ya me noté cuando menos intranquilo y fatigado, a la par que el agua gélida me entumecía los músculos y la luz, luz invernal del día disminuía poco a poco. Con lo a gusto que estaría en mi sofa, y calentito pensé.
Remé y remé con fuerza, lo único que logré fue cansarme del todo, además, con los nervios, me cansé más rápidamente, ya con taquicardias.
Paré y decidí calmarme, miré a mis amigos pero ya no los hallaba, miré a la orilla y me parecía que estaba más lejos aún...recuerdo la sensación exactamente, era como si el mar me hubiera ganado la batalla y de impotencia total, estaba a merced de los elementos.
Traté de ganar al menos la batalla contra el miedo y remaba hacia la orilla, esta vez despacio, sin agobiarme, antes incluso se me pasó dejar la tabla e ir a croll, menos mal que no lo hice. La luz iba desapareciendo poco a poco y notaba como calambres en el estómago y en los músculos. También pensé “menudo desgraciao”. En fin que mientras que me taladraba noté también como si la fuerza de la resaka venía a menos y ya veía salida a la situación. Llegué exhausto, además recuerdo como chocaba la tabla con algunas rocas del fondo ya en la orilla y me trataba de poner de pié sin éxito, estaba realmente fatigado.
Me tiré un rato en la arena a esperar a mis amigos que cuando vinieron andando por la orilla me recordaron a dos heridos del famoso día D en Normandía. Me contaron que también las pasaron canutas e incluso Franchesco había dejado de remar, menos mal que estaba acompañado.
Habíamos entrado en el agua sobre las 12;30 y salimos ya anocheciendo sobre las 18;15 aproximadamente. Por más que intentamos comernos los bocatas no hubo manera porque estábamos cargados de adrenalina y del frío nos rechinaban los dientes .
Ahora lo recuerdo como una experiencia que te curte en el sentido de respetar al mar, y sobre todo de sus condiciones cambiantes, y me acuerdo mucho de estos amigos, los dos unos windsurferos nómadas que navegan durante todo el año por Tarifa.

video

viernes, 26 de diciembre de 2008

Calentar antes de servir(fotos by Crismadrid)







Aunque es aconsejable calentar los músculos antes de iniciar cualquier actividad física, lo cierto es que la mayoría de las veces dejamos esto de lado, ni siquiera pensamos en ello.
Yo desde luego que me incluyo. Cuando se llega a la playa con cierta ansiedad a casi nadie se le ocurre dedicarse a "perder" el tiempo con los ejercicios de calentamientos...
La realización de estos ejercicios no sólo es recomendable porque nos garantizará no sufrir ningún tipo de lesión derivada de esfuerzos en frío, sino que además proporciona en el momento una cómoda adaptación al medio y por consiguiente mejora nuestro rendimiento, evitando futuras lesiones.
Beneficios que obtendremos rápidamente:
Aumento de la circulación sanguínea y del ritmo cardiaco, y respiratorio, aumento de calor acelerando la funcionalidad muscular, optimización a nivel psicomotriz y a nivel de articulaciones, y por último y no menos importante preparación a nivel psíquico elevando la velocidad en la respuesta refleja y condicionamiento positivo hacia la kitessesion.
No existe una regla general y no seré yo quién diga que hay que hacer, pero si hay ejercicios de cajón que en pocas repeticiones nos prepararán. De forma personal añado ejercicios de estiramientos.
Ya os digo que muchas veces esto lo reduzco a dos ejercicios y va que chuta por las prisas....aunque merece la pena probar.
Yo empezaría por los brazos; hacer como nadando en estilo croll, después rotación de brazos hacia atrás.
Giro de torax rotando a partir de la cintura, separando medio metro las piernas.
Con esa misma posición de piernas, y sin flexionar, llevar las palmas de las manos hacia el suelo
Volvemos al tronco superior, giro de cabeza a izquierda y derecha despacio y de arriba a abajo, después rotar de forma circular en ambos sentidos. Sin forzar hemos de notar que esté trabajando el cuello, pero muy suave
Volvemos a los brazos, hacemos como si sacaramos flechas de una bolsa de nuestra espalda, una con la derecha y otra con la izquierda, de forma alterna.
Juntamos las piernas y nos agachamos abrazandolas, haciendo el huevo y notando como estiramos los paquetes musculares dorsales.
Nos ponemos de pie y uniendo las manos estiramos los brazos apuntando al cénit, estamos estirando y debemos guardar la postura unos 5 segundos, se hace lo mismo a izquierda y derecha.
Con la mano izquierda agarramos nuestro codo derecho que lo llevamos a nuestro hombro izquierdo, mantenemos sin forzar 5 segundos, después se suelta muy despacio. Lo mismo con el otro
Por último estiramos las piernas, cuadriceps y gemelos en plan futbolista, tirando de la punta del pie hacia atrás llevándonos el talón al culín
Esto es lo que yo haría, de todas formas cualquiera que haya hecho deporte seguro que sabe calentar y estirar, no obstante luego hay quien no lo hace bien
Os cuento que una mañana de levante desatado me planté el primero en la playa, lo que pasó es que no había nadie, monté la cometa pero aunque la arena me picoteaba los pies, no podía meterme por respetar la norma básica de meterme sólo.
Estaba la peña durmiendo la mona y yo ya histérico esperando a que llegara alguien para levantarme el kite, como no venía nadie decidí aprovechar para calentar, me puse los cascos con musikilla y mirando al horizonte comencé, a eso uní además unas posturillas de yoga que ultimamente aprendí en un curso destinado a profesores, con lo cual me relajé un poco y además me tonifiqué. Al poco llegó uno que me ayudó y me fuí directo a navegar. Os puedo asegurar que estuve mucho más tiempo, y con muchísimo más rendimiento y nivel que en la mayoría de las ocasiones, además casi no me cansé y por supuesto al salir del agua estaba en la gloria.

Espero que te haya gustado y que te sirva. Recuerdo que no hace falta registrarse para hacer comentarios. Un saludo y Feliz Navidad, un fuerte abrazo a tod@s.

jueves, 18 de diciembre de 2008

ojito con el que viene detrás


Curioso esto que me encontré visionando las fotos de este verano, un día navegando en la playa de los mariquitas...cusha con la tranquilidad que pasea er tio!

sábado, 13 de diciembre de 2008

Back loop

El Back loop es uno de los primeros trucos que requieren de capacidad de coordinación psicomotriz y de nivel físico. Dicho de otra forma, se requiere de tener cierta soltura física.

Este truco además es el punto de partida de muchas variantes dependiendo de cada uno, aunque no me cansaré en insistir que cada uno tiene su estilo, y aún cuando se realiza correctamente, cada uno marca su propia impronta personal.

Es necesario dominar el salto básico, por supuesto.

El back loop, término extranjero de origen anglosajón viene a ser vuertaciatrás, p´entendennos.

Es decir, salto en el que se realiza una rotación corporal con sentido hacia atrás de la dirección.

Hay primero que mentalizar el truco, imaginemos poniente, viento lateral de derecha, yendo hacia dentro se describe como un salto y rotación hacia el exterior, en este caso hacia la derecha, la rotación completa se produce en el aire y se vuelve a la posición imicial. la vertical de nuestro cuerpo actúa de eje de rotación, la inclinación de esta dependerá del grado de radicalidad de cada uno.

Hay que tener en cuenta que podemos realizarlo sin prácticamente despegarnos del agua (con la cometa quieta) lo que requiere de recorte severo con la cadera, recomendable al principio.

La manera más atractiva visualmente y espectacular requiere de saltar alto con fuerte tracción de nuestro kite y en lo más alto, empezar la rotación empezando por la cabeza, como queriendo mirar por detrás por encima del hombro derecho (seguimos con poniente). El cuerpo sin estridencias realizará la rotación de forma natural.

Es necesario al empezar la rotación tratar de acabarla como sea, de lo contrario nos quedaremos a medias y sin posibilidad de recuperar la posición inicial caeremos de costado probablemente.

Al principio parece que las líneas son un estorbo y mentalmente es un obstáculo, pero no es así.

Mi consejo es que se realice el truco simpre con el cuerpo relajado y suelto, porque de lo contrario la piña está segurada, el cuerpo tenso nunca ayuda a su propia coordinación, se engarrota y no sale nada, aparte de asegurar contracturas sobre todo de cuello y cervicales, lo digo por experiencia.

También es necesario antes de practicar cualquier truco entrar en el agua habiendo estirado bien los músculos.

sábado, 6 de diciembre de 2008

Salto básico


La siguiente entrada la dedicaré a explicar el salto básico, partiendo de la base de que no soy ningún experto, pero sí sabiendo por experiencia, que no se salta casi nunca igual, dependiendo de el tipo de viento, la dirección e incluso como esté el agua. Aún así hay algunas pautas que te pueden ayudar.

Antes de nada hay que dominar el argot que, en el caso de la dirección de la embarcación respecto al viento, recibe una terminología universal, así;
Primero: Partiendo de un run de velocidad constante e incluso fuerte se debe ir al principio de ceñida y practicar saltitos sin mover la cometa, ésta ha de situarse delante a 45-60 grados y tratar de saltar unicamente recortando, al hacerlo la cometa tenderá a irse hacia arriba, con lo cual se deberá vigilar esto para dejarla inmóvil.
La manera de despegar es recortando con la tabla hacia el exterior de la dirección, con esto lo que provocamos es una rampa de agua que nos ayuda a saltar, hay que mecanizar el movimiento de cadera y procurar no hacer el espantapajaro con el cuerpo. Todo muy suave.
Al principio cuesta, pero es fundamental ir poco a poco, no querer saltar alto, se trata también de caer suavemente y seguir, desde el principio hay que aprender a aterrizar.
Por esta razón, siempre será más fácil practicarlo navegando hacia fuera de costa porque la olita nos ayudará.
Segundo: Una vez que dominemos esto, es cuestión de perseverar y repetirlo constantemente, trataremos de saltar gracias a la tracción o tirón de nuestro kite.
Todo es exactamente igual pero ahora hay que tratar de coordinar el recorte con el movimiento de la cometa. Yendo de ceñida cuando tengamos decidido saltar hay que clavar bastante la tabla, para no perder deriva y consiguiente desaceleración, un par de segundos antes de recortar severamente se ha de mover la cometa hacia la una, 80 grados aprox, es decir se va subiendo, y justo cuando recortemos y empecemos a despegar se procurará llevar el kite a lo más alto, al cénit. Esto generará gran potencia porque la cometa tirará a lo bestia de nosotros, ella gana a nuestro peso, hay una tensión de fuerzas vectoriales, en la que la vertical del kite gana de sobra.
Volando no se debe perder de vista el kite, que hay que redirigirla. Lo normal es que se venga demasiado hacia detrás y caigamos sin sustentación, a plomo.
Entonces debemos relanzarla hacia la misma dirección original una vez hayamos aterrizado. Más adelante y con practica se ha de tratar de redirigirla antes de caer al agua, con lo cual aterrizamos y seguimos con el run de velocidad.
Es evidente que la mejor manera de aprender es mediante videos, pero a la par es fundamental aprehender los movimientos de manera mental, es decir, mediante el llamado efecto carpenter
este efecto dice que si a priori coordinamos los movimientos mentalmente, el cuerpo aprende más rápidamente a coordinarlos. Lo fundamental es tener claro que se quiere aprender y repetirlo en el agua hasta la saciedad. Ojo, hay gente que lleva años navegando y aún sabiendo saltar no sabe aterrizar o no logra jamás coordinar los movimientos...
También anotar que con levante se salta mucho más alto y el feeling es distinto, así como que cogiendo olas grandes es como una rampa hacia la gloria, es un subidón increible.bueno espero que te haya servido por si quieres mejorar. Aloha amig@.
Si te ha gustado contaré más truckkis del almendruki.

miércoles, 3 de diciembre de 2008

CURIOSO ESTO DEL MAR



Curioso esto, que también engancha...quizás no hayas oido hablar de la Talasoterapia, viene de antiguo, y va de utilizar el agua de mar para reportar beneficios físicos y psíquicos.

El mar es el origen de la vida, y desde tiempos remotos se conocen los efectos beneficiosos que tienen los baños de agua del mar sobre las personas. Existen referencias del poder del clima en papiros egipcios, e incluso Homero se refería a este elemento como la forma en que Ulíses recuperaba sus fuerzas.
He escuchado hace tiempo que la brisa marina contienen un alto porcentaje de iones negativos, que tienen un efecto beneficioso sobre el cuerpo.
Estrés, ansiedad, malhumor, depresiones, presión... éste es el precio que hoy en día pagamos por vivir en una sociedad tan cambiante como agitada. En ocasiones, nuestro estilo vida no es el más óptimo, y eso pasa factura a nuestro organismo. Por ello, en épocas de vacaciones como el verano buscamos "desconectar" de esa vorágine y "cargar pilas". Nosotros ya perseguimos esos beneficios en cualquier época,más diría que se cargan mejor las pilas fuera de la época estival.
La mayoría de las personas desconocen que el mar es una increíble fuente de salud. Nosotros ya estamos, creo, enganchados sin saberlo. Por cierto, la comida china engancha, y si no que se lo digan a Pacorioja, ¿será el glutamato monosódico?
Si quieres ampliar los efectos beneficiosos del mar pincha aquí, es bueno para todo.

ARTE Y VIDA



Señores, ya parece que han quedado lejos los días de temporal de poniente, de momento tenemos los norestes, navegables en Sanlúcar, para mí algo nuevo y un filón de una veta del todo interesante ser explotada.
Me sorprendo aún de los sitios tan magníficos de los que disponemos, sobre todo fuera de la época estival, época más gustosa para nosotros , cuando pululamos como mosquitos del levante sin practicamente impedimentos a lo largo de nuestras costas.
Alguien puede pensar que exagero, pero debemos pensar en las condiciones: cada viento, dirección e intensidad, calidad, corrientes, mareas, van a determinar el sitio donde finalmente nos metamos. Saber que la dirección de un viento en un sitio quizás no es conveniente (off shore), como el norte o nordeste, la mayoría de las veces, no es igual quedarse sin navegar, siempre habrá alternativas, buscar el spot cuya orientación recibe ese mismo viento side (lateral).
Con esto no quiero decir que no se pueda navegar con viento off shore, pero si lo haces con esa dirección corres riesgos, lo que tienes que hacer es, si finalmente no logras ceñir para volver o no puedes relanzar la cometa, es soltarla y volver encima de la tabla o buscarte la vida para, flotando con ella, regresar a costa. Luego te tomas unas birras y te relajas, al día siguiente comprate otra cometa o cambiate de deporte. Yo he visto desaparecer por el horizonte dos cometas soltadas en la orilla en cuestión de segundos.
¿Es que ahora vamos a tener que ser metereólogos?, a mi antes me daban igual los partes, ahora los devoro...Normalmente los que están navegando siempre en el mismo sitio creen conocer todas las condiciones de su spot, aunque sobre la marcha se cometan fallos a la hora de elegir finalmente el sitio.
En Tarifa el levante y el poniente no funcionan igual en verano que en invierno, pongo un ejemplo: elegir Punta Paloma o Valdevaqueros en invierno o primavera temprana, craso error! Este viento, cuya naturaleza es constante o menos racheado que el levante, suele ser paupérrimo allí.
Hay que ir a Arte y Vida, a la charca o a los Lances. Lo suyo siempre es preguntar, y, si por ejemplo,en plena semana santa, con viento de poniente, no hay nadie en Punta Paloma será por algo, joder! La gente no es tonta, y menos en Tarifa, donde hay gente navegando todo el año...
siempre he dicho que el mar en verano parece una piscina, el agua parada y más templada, del todo tonta y sin olas como las de los mares de fondo de invierno...para colmo uele a veces a gasoil y de postre un pez volador de algodón (compresa con alas), por no decir otras cosas...
Los que llevan tiempo cerca del mar o han sacado los dientes en él saben lo cambiente, traicionero , que puede llegar a ser, pongo como ejemplo los pescadores gallegos, si, extremo, pero cierto, le tienen un respeto que roza la línea del miedo, por lo visto, cuando se reunen familias de pescadores, al albur de la lumbre, recuerdan viejas y ya legendarias historias acerca de lo bueno y malo que el mar les reportó, y, no deja de haber quien en sus carnes probó el lado amargo del mismo.
Y que decir de los buceadores, ellos mejor que nadie saben que un día aparentemente tranquilo puede albergar peligros por mor de las corrientes, si no que se lo pregunten a Alvaroheré, preguntadle que le pasó en una zona conocida como la fritera.
De todas formas quienes mejor que los que hemos dedicado también nuestra adolescencia practicando windsurf o surf para describir aunque sea con pocos matices lo heterogéneo de este medio y eolos asociados.
A lo que iba, resulta que estoy empezando a echar de menos esas tardes detrás de las escollera, cabalgando las olas y deslizándome sobre las espumas de nata salada que en su colada dejan.
Siempre respetando, repito, las circunstancias, que se pueden volver adversas. Recuerdo cuando se me partió el chiken loop y tuve que volver desde muy lejos...fue noticia de blog, las reglas de oro fueron respetadas, navegar en compañía con side off shore, saber salir en C, no agobiarse, y, no estar lejos si el sol se está ya poniendo, importante este detalle último.
Nadie puede asegurar que va 100% seguro, lo que si podemos afirmar es que respetando estos detalles podemos, al menos, es llevarnos menos sustos.
Un día os contaré lo que me pasó en pegína haciendo surf un 29 de Diciembre, lo chulo que es una resaka.

martes, 2 de diciembre de 2008

vaya parejita

Por favor!mirad la cara del Ronaldiño, parece que está siendo poseido por el espiritu de la muñeca!jajaj, menuda carita!saludos pros