jueves, 26 de febrero de 2009

heyyy!!!

Como va eso? chaval@? últimamente he observado que la media de visitas a mi blog a aumentado sensiblemente, cosa que me alegra por un lado, y por otro me compromete en el sentido de obligarme a tenerlo siempre actualizado.
La primavera incipiente nos saca de un profundo letargo a much@s, que pronto seguro que nos veremos con brillo en los ojos por aguas gaditanas. Otros, que yo me sé, no han tenido parón, y de forma incombustible han exprimido hasta la última gota de viento, que envidia, porque he estado malo que si no...
Espero que nuevamente nos reencontremos disfrutando del sol, del viento, y si se puede, de unas cervecitas heladas.
Hasta entonces muchos abrazos, sabed que día que navego, día que escribo, y además, el Ronaldiño suele colgar la fotos en su flickr, del que tienes un enlace en la columna izquierda.
Sin más, nos vemos en el agua, que seguro que tenemos cositas por estrenar. Kajuna!

domingo, 22 de febrero de 2009

Levante y olas


Esta fenomenal mezcla es la que pudimos saborear los que estuvimos el Sábado en Los Caños, día cañero de los buenos.

Una temprana expedición formada por Roni, Alvangelito y el que escribe llegamos sobre las 10 dela mañana, allí coincidimos con Manolorota y Ratónperez, el mar inmaculado y el levante incipiente con unos 17 nudos, pero variando.

Mientras que Manolo y Alvangelito se metían, Roni cambiaba aletas de su propia producción, yo trataba de montar mi IDS de 8m, como las fundas son iguales me confundí y estaba montando 6m de Alvangelito.... Eslo peor que te puede pasar...con ansiedad por meterte y decubrir que no estás montando tu kite, empezamos mal.

Ya navegando noté la naturaleza variable y racheada del viento, que nunca soplaba fuerte, y a veces bajaba con la obligación subsiguiente de remar, cosa que me deja fatigado, todavía tengo que coger más fondo.

Lo que si estaba el mar era como nunca lo he visto en Caños, series de olas bastante grandes y largas, aunque rompiendo en dirección contraria al Levante. Eran verdaderos muros de agua que quién más disfrutó realmente fué Alvangelito, que montó desde el principio 10m, y ya no había quién lo sacara del agua.

La 8m va muy rápida y es realmente cómoda, pero tuve que salir una de las veces que bajó el viento y una piedra de la playa me acabó cortando el rollo al interponerse en mi camino, me levantó medio dedo gordo del pie, como pa meté una loncha de chope en medio...

Las puñeteras piedras de Caños, un día voy a escribir un artículo solo de estas cabronas que nos joden los pies y las cometas, por cierto.

Para aquel entonces ya había en el agua mucha gente, sobre las 13 horas, gente por cierto con muy poca práctica y jugándosela en un sitio como este, donde se estaban colando series de olas enormes, la gente le echa muchos güevos, y luegos vienen los disgustos. Pude observar como un nutrido grupo de kiters se alejaba de esta maraña dirección olas de enfrente de los edificios, donde estaba un conocido tal German y Bartolo de Rota.

En resumidas cuentas, gran día, pero no lo pude exprimir como hubiera deseado. Ah! y un saludo afectuoso a Roni, quien sabe mejor que nadie, pese a llevar poco en este deporte, controlar la ansiedad previa y aguantar a los taquicárdicos como yo, que por las prisas me confundí de cometa y luego la emprendí a patadas con una piedra. Me falto Piano, Piano. Abrazos

sábado, 14 de febrero de 2009

ya si que sí


Hoy al fin he podido navegar!!!uehhh!ya era hora! la verdad es que no tenía pensado meterme, pero al final no he podido resistirme.

Ha sido en Caños de Meca, con Ronaldiño y Josemadrí, levante moderado y también apareció por allí el Shaty.

El agua llena de olitas por todos lados y el viento variable, pero nunca fuerte.

Ya pienso ir escapándome en cuanto salte la liebre, así que espero actualizar el blog más a menudo. Hemos estado navegando los tres solos un buen rato, luego llegó más gente pero se vino abajo el viento de levante. Esta semana sentiré con gusto las agüjetas, que bien, ha sido como un chute, estoy ahora superrelajado, en la gloria, vaya. En fin ya os comentaré...

sábado, 7 de febrero de 2009

Ya hace tiempo



Hola a tod@s los que me leéis, disculpad por no haber actualizado ultimamente el blog...cuando me dieron el alta médica empecé a trabajar y no he podido tunearlo, resulta que solo tengo internet en el trabajo, y, durante la baja si he escrito mucho porque estaba en casa de mis padres y con internet...pero bueno, no os preocupéis, que, en la medida de lo posible, trataré de contar historias y apuntes de viaje.

Pues eso, currando un montón, con la alegría de estar sano, pero todavía el médico, que a la postre es mi padre, me prescribe una temporada todavía de recuperación que va a durar tanto como los análisis muestren un equilibrio razonable de ciertas transaminasas hepáticas que se suelen alterar en este tipo de patologías.

Resumiendo, jodido en el aspecto deportivo, no deporte de momento, a Ana Obregón le ha dicho lo mismo...

Estimo que como muy pronto, por mediados de Marzo, espero...

Mientras unos planean su viaje a Fuerte, otros se vuelcan en el diseño de aletas de kite, otros tratan de navegar pese a cierres marítimos por temporal, yo escribo esto, pero con la ilusión de que en una temprana primavera en ciernes esté con vosotros comentando, no sin algo de tiritera, la calidad del viento y de los saltos realizados después de una estupenda sesión de kite, y por supuesto, eruptando unas heladas cervezas.

El Ronaldiño hace todo lo anterior y más, yo no sé este hombre de donde saca tanta fuerza, lo vamos a tener que llamar, el incombustible ronald. eserronal!!!

También quiero saludar a H2O, que no decaiga lo que con tanta fuerza empezó, por la cuenta que nos trae, me ha comentado Manolo que habrá reuniones próximamente, buen momento para reencontrarnos.

Bueno, me despido con una foto de mi primera comunión, que es la que tenía en el portátil de mi padre, abrazos para tod@s!

miércoles, 14 de enero de 2009

POR FIN




HOLA amig@s , ya era hora, por fin, ya lo he vencido, ya esta fuera de mí, el cabrón ha sido muy pesao...pensaréis de que estoy hablando, pues hablo del virus que provocó mi estado enfermizo que ya he dejado, aleluya!!!esto ha sido un coñazo. He tenido el virus del beso, de epstein barr también llamado. Me ha tenido con fiebre cerca de dos meses, ná, me jarté de sofá, tengo el culo cuadrao.
Iba un día por la calle y me veo un virus mirandome fijamente y le digo; que miras,empezamos a discutir y, pin pan pum, una pelea brutal.....y hasta hoy, ya vuelvo al trabajo, y antes de incorporarme he vuelto a la euforia creativa, esta vez de la mano de Ronaldiño, que se está currando unas aletas de kite, madebyhimself, yo hago los diseños de los logotipos, y esta es nuestra primera aleta parida, la llamamos alohafin que es un término que yo mismo acuñé, viene a ser algo como: bienvenido remolino de aleta de ballena.. tengo que probar los prototipos y ya os contaré. De momento os digo que la tarea ha sido ardua, primero de investigación y luego de mecanización hasta llegar a esto, un modelo propio y listo para ser probado. Ya os comentaré. Saludos Friends



domingo, 4 de enero de 2009

saltito


Con levante calentito se sube más alto...

miércoles, 31 de diciembre de 2008

Fin de Semana estupendo


Me he acordado de una anécdota recordando las primeras veces que fuí a surfear en invierno.Fué con un colega de la adolescencia, ahora es maestro y vive en Tarifa, César, de Granada, lo conocí porque veraneaba en Rota y fué el que me enseño a hacer windsurf.
Céza, como yo lo llamo, también hacía surf, o por lo menos lo intentaba, como yo. Quedamos los últimos días del año, sería un 28 de Diciembre, cuando llegamos a Rota y hacia una de esas levanteras, que ya llevo tiempo sin ver.
Exagerando algo,era una levantera de mar arbolada, recuerdo ese término de la escala Beaufort porque ya desde pequeño se lo escuché a mi padre, gran aficionado de la mar, y de lo que en ella acontece, aunque discrepamos en torno a los deportes naúticos, a él le gusta más el windsurf, dice que es más bonito que el kite. A lo que iba, mar arbolada comprende de 35 a 40 nudos, las espumas de las olas comienzan a volar y disminuye bastante la visibilidad. La arena volaba también, solo la he visto volar así en una playa prohibida para navegar de Barbate, la playa de los militares, de susto...Bueno, pues pensando, debemos estar locos, pero que más dá, amos a echarle huevos...y ná, palagua. ¿Palagua? aquello era imposible, el equipo, tabla y vela, salía volando por encima de los hombros antes de tan siquiera llegar a la orilla, hablo de tablas de olas cortas y velas enanas de temporal. A mi se me cortó el rollo de momento, mi gran proeza se redujo a lo siguiente; tal cual me introduje en el agua, una ola orillera de un metro sin exagerar (era de las pequeñas) y sin base, era ola asesina orillera sin pared, de las que te aplastan literalmente, y eso ocurrió.Fue una pasada, escuché; puuummm!!!y ya solo pensaba en salir, salí a cuatro patas, con dolor de cabeza y gran pitido en los oidos, por supuesto la tabla y la vela a tomar por culo, revoleadas por la orilla merced del maretón.Los cabrones de mis colegas al principio se rieron, cuando vieron que no hablaba del dolor ,ya se callaron. Los dos se metieron y fueron revoleados en la primera o segunda ola orillera, pero con peor suerte porque se partieron sus velas...
Ya en la orilla comentábamos la jugada como los que regresan de la guerra. Y es que la levantera era imponente y el mar era maretón cabrón.
De lo lejos llegaba surfeando alguien con gran habilidad, con los mocos pegados en la cara junto con arena incrustada lo veíamos y no dábamos crédito. Era increíble, además llegaba a la orilla, trasluchaba, se marcaba surfeada en la ola y volvía hacia dentro donde se perdía rápidamente.
Además es que se tiró toda la tarde navegando y cuando salió lo primero que hizo tras cambiarse fue pedirnos un cigarrillo. Conforme se lo fumaba miraba al horizonte y, con los ojos rojos nos comentaba, con su peculiar forma de contar las cosas, que el seno de la ola no era como se lo esperaba o algo así.
Un verdadero lobo de mar, pensé...¿Sabéis quien era? Pues Manoloerderota, antes conocido por manoloerdejeré. Fue el primer día que lo conocí, y recuerdo que también hablaba mucho sobre el térmico...mis colegas y yo nos tiramos varios veranos intentando dilucidar el significado de tan interesante y enigmático término, y, a día de hoy, seguro que no nos ponemos de acuerdo. Será tema único en uno de los artículos de este blog. El caso es que si nos referíamos a Manolo, lo llamábamos el térmico.

Al día siguiente, con ganas todavía decidimos hacer surf porque no había viento, lo que si estaba el mar bastante bravo y embrutecido a la par que desordenado.
Con bastante frío nos encaminamos hacia Pegina, una de esas playas míticas que las viejas leyendas locales señalaban como spot desconocido ó area 51 del surf para las tribus forasteras...y lugar recóndito y sagrado para algunos locales.
Llegamos a eso de las 12 y nos cambiamos rápidamente, el frío era de espanto, uno de los últimos días del año.
A la ssesion se unió un colega francés llamado Francesco, franchesco vaya, que invitó el Céza. Ya decididos tuvimos primero que caminar unos setenta metros de rocas afiladas y el comienzo del agua era superinaccesible por culpa de las espumas orilleras de medio metro.
La resaka era fuerte y el viento en calma , tratábamos de introducirnos hacia adentro pero el mar nos escupía una y otra vez, las olas te echaban fuera y nos desgastaban físicamente.
Al rato ya fui capaz de ir algo hacia adentro, veía partir olas estupendas y limpias delante mía, como a 50 metros, pero por más que nadaba nunca llegaba, era como una ilusión óptica. Mis colegas iban juntos y cada vez mas lejos, como derivando, una de las veces que los ví ya eran puntitos negros en el agua de lo lejos que estaban.
Ya había pasado un buen rato y como no lograba cabalgar ninguna ola decidí salirme, y ahí es cuando empezó el agobio. Cuando estaba llegando a la orilla noté como estaban rompiendo las olas contra las afiladas rocas y me imaginé yo en medio, así que decidí unirme a mis amigos, nadé hacia ellos, paralelo a la orilla, pero no los alcanzaba e intuí que mi empresa tornaba ciertamente negra porque tenía que alcanzarlos o llegar a la orilla, cosa que no parecía fácil.
Ya me noté cuando menos intranquilo y fatigado, a la par que el agua gélida me entumecía los músculos y la luz, luz invernal del día disminuía poco a poco. Con lo a gusto que estaría en mi sofa, y calentito pensé.
Remé y remé con fuerza, lo único que logré fue cansarme del todo, además, con los nervios, me cansé más rápidamente, ya con taquicardias.
Paré y decidí calmarme, miré a mis amigos pero ya no los hallaba, miré a la orilla y me parecía que estaba más lejos aún...recuerdo la sensación exactamente, era como si el mar me hubiera ganado la batalla y de impotencia total, estaba a merced de los elementos.
Traté de ganar al menos la batalla contra el miedo y remaba hacia la orilla, esta vez despacio, sin agobiarme, antes incluso se me pasó dejar la tabla e ir a croll, menos mal que no lo hice. La luz iba desapareciendo poco a poco y notaba como calambres en el estómago y en los músculos. También pensé “menudo desgraciao”. En fin que mientras que me taladraba noté también como si la fuerza de la resaka venía a menos y ya veía salida a la situación. Llegué exhausto, además recuerdo como chocaba la tabla con algunas rocas del fondo ya en la orilla y me trataba de poner de pié sin éxito, estaba realmente fatigado.
Me tiré un rato en la arena a esperar a mis amigos que cuando vinieron andando por la orilla me recordaron a dos heridos del famoso día D en Normandía. Me contaron que también las pasaron canutas e incluso Franchesco había dejado de remar, menos mal que estaba acompañado.
Habíamos entrado en el agua sobre las 12;30 y salimos ya anocheciendo sobre las 18;15 aproximadamente. Por más que intentamos comernos los bocatas no hubo manera porque estábamos cargados de adrenalina y del frío nos rechinaban los dientes .
Ahora lo recuerdo como una experiencia que te curte en el sentido de respetar al mar, y sobre todo de sus condiciones cambiantes, y me acuerdo mucho de estos amigos, los dos unos windsurferos nómadas que navegan durante todo el año por Tarifa.